Salsa de setas.

De las setas alucinógenas a la salsa de setas después de misa de doce

¡Ha llegado la prometida segunda entrega de la temporada de setas! Se nos ha caído la entrevista que os prometimos en el post anterior por problemas de agenda de nuestro invitado. Seguiremos intentándolo. Hoy toca receta con salsa de setas.

A cambio os traemos curiosidades y una receta de setas con esta vocación de servicio público que nos caracteriza. Os llevamos la combinación de menú que más os guste para que comáis de lujo en casa, ¿aún queda alguna duda sobre nuestra abnegada dedicación a cuidaros?

Pues ahí os va la curiosidad de hoy, pequeños saltamontes:

En Galicia, tierra húmeda donde las haya, no existe cultura gastronómica de setas. Los atlánticos renunciamos a ponernos ciegos de algo tan rico que crece al alcance de quien quiera agacharse en el bosque por voluntad divina. Literalmente.

La prohibición de ingerir hongos y setas en Galicia tiene datación medieval. La Iglesia percibió sutiles cambios de comportamiento en un porcentaje considerable de los lugareños que se regalaban con el placer setero. Y es que en la cesta se debían colar (involuntariamente, por supuesto) unos pequeños honguitos conocidos como monguis, endémicos de la citada tierra gallega.

Parece ser que el susodicho champiñón no tiene un sabor especialmente delicado, más bien (dicen, dicen) es tirando a insípido y cuando sabe a algo tira más a agrio que a umami. Pero entre sus “propiedades” se encuentra la alteración del espacio tiempo, la desinhibición, los trastornos sensitivos y del sueño y la paranoia o manía persecutoria … temporal. Lejos de que este temporal que recalcamos tranquilizara al estamento clerical, los enviados del señor en la tierra decidieron cortar por lo sano las alas de la intoxicación a los gallegos anulándoles de paso la capacidad visionaria. Un problema de distribución de competencias que se solucionó diplomáticamente mediante imperativo legal.

De todo aquel recorte de libertades (riánse de lo de Corea) sobrevivió un maqui gastronómico: una sopa de castañas y setas que con la introducción de los lácteos a la gastronomía salada se transformó en salsa de setas.

Con la mano en el corazón os decimos que, perviviendo esta sabrosa oda al otoño, las setas alucinógenas se nos hacen totalmente prescindibles.

Salsa de setas.
Foto: sugaravenueblog

Receta excomulgada de salsa de setas

  • 2 Cebollas
  • 1 diente de Ajo
  • 100g de Castañas cocidas
  • 250g de Setas y/o Champiñones
  • 200gr de Nata para cocinar
  • Pimienta
  • 100ml de Vino Blanco
  • Sal
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Sofreid el ajo con la cebolla cortados finamente hasta que estén transparentes. Ahora incorporaréis las castañas, también cortaditas en trozos pequeños. Rehogad hasta que las castañas empiecen a deshacerse y subid el fuego para  añadir las setas. Salpimentad y, con el fuego vivo, añadid el vino. Dejadlo hervir a fuego medio durante cuatro minutos. Apagad el fuego y hechad la nata removiendo hasta que ligue bien.

¿Qué? ¿Quién quiere ahora setas alucinógenas?

Etiquetado ,,,,,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Atlanteat, desde sus instalaciones en Nigrán (Pontevedra) y Corrubedo (A Coruña) te lleva a casa el mejor sabor del mar, con ingredientes de primera calidad y elaborados de forma artesanal en nuestro obrador.

Logo pesca

Logo Xunta

Logo Europea

Síguenos!