Berza. Beyoncé.

Beyoncé descubrió la berza

Había una vez una triste berza que vivía para alimentar al bicherío europeo en general. Era dura e insípida, un “arg” para niños y mayores, ácida y vulgar. Vulgar del vulgo, vamos.

Durante siglos, la berza, esa plantita de marras sirvió al común de los europeos para llenarse de algo barato que, acompañado de materia grasa, podía pasar por comida. Pero ¡ah, queridos lectores! un día, la suerte del hierbajo cambió: Beyoncé descubrió la berza.

La relación suscitó rumorología y asombro a partes iguales. La opinión más extendida veía en esta extraña unión conveniencia, un truquillo de márketing que beneficiaba a ambas en lo laboral (ya sabéis, mientras la berza se abría un hueco en el mundillo, Beyoncé relanzaba su carrera). Pero la diosa de ébano defendió a su nueva compañera de vida del amarillismo a capa y espada.

Beyoncé y la berza

Lo primero que hizo al llegar a los Ángeles fue cambiarse el nombre a Kale, mucho más efectista, ¡dónde va a parar! La vida le sonreía.

A Beyoncé parecía gustarle todo de la ber….de la Kale: bajo contenido calórico, estupendísima fuente de calcio, más hierro que las lentejas, ¡un partidazo! Y el vulgo, ignorante, que la había despreciado, ahora la deseaba. Pero la kale ya no estaba al alcance de cualquiera. Ya no servía para un apaño en un cocido. Ahora, la kale tenía su propio smoothie.

El argumento nutricional definitivo del papel cuché fue decirnos que Beyoncé se había hecho súper fan del mega alimento, como si lo de Massiel con el orujo fuera un simple affaire de  juventud o un rollo de una noche.

Pero como todo producto del , a la kale se le acabó el tirón.

Es cruel como funciona el mundo de los focos  y los brillos, que un día te convierte en objeto de deseo y al siguiente te humilla y te desprecia. En fin.

La berza volvió al pueblo. Devolvió sus lujosos envoltorios, los vasitos de batido y regresó. Ahora ella y Beyoncé ya no mantienen ningún tipo de relación.

En Atlanteat hemos intentado contactarla para nuestra carta. Llevárosla a casa, hacer que vuelva a sentirse útil, pero este tipo de golpes son duros y necesitan de una larga y reposada digestión.

Etiquetado ,,,,,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Atlanteat, desde sus instalaciones en Nigrán (Pontevedra) y Corrubedo (A Coruña) te lleva a casa el mejor sabor del mar, con ingredientes de primera calidad y elaborados de forma artesanal en nuestro obrador.

Logo pesca

Logo Xunta

Logo Europea

Síguenos!